viernes, 30 de octubre de 2015

Cuentos: El soldado del tanque

MONUMENTO CON HISTORIA
El tanque del Soldado ha perdido esplendor, pero hace 100 años la historia era distinta.

Francisco Cajas, historiador de Xela, comenta que en el siglo 19 la comuna decidió crear un tanque municipal y se lo dedicó a un destacado militar, por eso ahora le llaman tanque del Soldado.
Este sector era parte de la llamada "Calle de los Balnearios" en la zona 2 de Xela, que estaba rodeada de lugares verdes y donde se observaban ranas y aves a sus alrededores.
Hace un siglo, el lavadero estaba lleno de vida, las mujeres acudían a lavar sus prendas de vestir, rodeadas de pequeños nacimientos de agua donde jugaban los niños mientras esperaban a sus madres.
Los vecinos que conocieron su esplendor se asombran al observar el deterioro que ha sufrido en los últimos ocho años.
Eduardo Mérida, coordinador del Consejo Comunitario de Desarrollo (Cocode) del sector La Independencia de dicha zona, comentó que el lugar está completamente abandonado, incluso el vital líquido reposado hasta tiene algas.
La precaria situación del almacenamiento también se traduce en temor para los vecinos, que consideran que su salud corre riesgo por el estancamiento del agua y la falta de mantenimiento por parte de la comuna, ya que el tanque puede servir para propagar zancudos y afecciones. Vilma de Palacios, integrante del Cocode de La Independencia, comentó que se han presentado opciones a la municipalidad para su arreglo, limpieza y circulación, porque es parte de la historia de Quetzaltenango, aunque ya no cumpla con las funciones de antes.
El coordinador del Cocode, agregó que la construcción del Parque Extremo solo vino a acelerar el olvido del tanque del Soldado.
RESCATE DE LA HISTORIA
El urbanista Luis Fernando Castillo señaló que el proyecto de crear un parque de este tipo en el área del tanque fue un reciclaje de espacio, pero necesita mantenimiento para mitigar las inundaciones tradicionales de esta temporada.
"Además de este lavadero, hay otros más en la ciudad como el tanque La Muñeca, uno cerca del río Seco y otro en la zona 7, por citar algunos, que fueron abandonados y no hubo intención de valorarlos y darles la relevancia histórica necesaria", apuntó Castillo.





EL CADEJO


Según la leyenda existen dos cadejos, uno blanco y otro negro, y simbolizan el bien y el mal respectivamente. El blanco es guardián, y el negro es fiero y peligroso.
El cadejo es el espíritu que cuida a los borrachos durante la noche, sobre todo a aquellos que apenas pueden mantenerse en pie. Si el borracho tiene la suerte de ver aparecer al cadejo blando, el bueno, éste permanecerá a su lado protegiéndole. Pero se dice que si el cadejo lame al borracho le hará compañía durante días, y será difícil librarse de él. Al menos, durante las siguientes borracheras el cadejo blanco evitará que el negro se le acerque.
Hay versiones que dicen que en realidad el cadejo blanco cuida de la familia, mujer e hijos, cuando el marido se encuentra fuera de la casa.
El cadejo negro es el que siempre va detrás de los hombres que han bebido demasiado. Hay quien dice que antes el cadejo había sido humano, pero algún maleficio le condenó a vagar de esa manera hasta el final de los tiempos. No se han conocido historias de ataques relacionadas con estos entes.
Lo que más prevalece sin duda, es el sentido protector del cadejo. Es el vestigio de una antigua creencia que supone que todo humano posee un animal de compañía. Este animal es el doble del hombre, de tal manera que la enfermedad o la muerte del primero conllevan la enfermedad o la muerte del segundo.

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Vanushka la gitana que murió por amor ,Leyenda de Quetzaltenango

Esta leyenda se originó en la ciudad de Quetzaltenango y es la historia de una gitana de gran belleza llamada Vanushka Cardenas Barajas, quien llego a esta ciudad con un circo de origen húngaro y termino muriendo de amor.
Cuenta la leyenda que un día asistió a la función de circo el hijo del gobernador, quien inmediatamente quedo impresionado por la belleza de gitana y por el emocionante espectáculo que ella brindaba al domar animales de gran tamaño.Una de las funciones mas populares del circo era una obra artística llamada la Odisea, en donde Vanushka era la principal atracción.
En su acto Vanushka comúnmente solicitaba la ayuda de una persona de la audiencia que fuera valiente, para que la ayudara en su acto de domar a animales salvajes.

El hijo del gobernador fue quien en esta ocasión decidió ayudar a la gitana en la pista del circo. Luego de este fortuito encuentro, el la visito varias veces en secreto resultando en un amor apasionado. Ellos ya enamorados se dieron cuenta que era un amor prohibido, ya que tanto el gobernador como los padres de Vanuhska se opusieron al noviazgo.
El padre del joven al darse cuenta de la seriedad del romance y no poder persuadir a su hijo dejar a Vanushka, decidió mandarlo a España, lo cual causo una gran tristeza en la bella gitana.
Cuenta la leyenda que el llanto agónico de Vanushka hizo que su corazón dejara de latir, y que desde su tumba ahora ayuda a las personas que le piden encontrar a sus amores perdidos. Su tumba se encuentra en el cementerio general de la ciudad de Quetzaltenango y es frecuentemente visitada.
La tumba de Vanushka - foto por Juan G. Lopez


Lo que más abunda en Quetzaltenango son las leyendas animísticas de ánimas en pena con sus personajes clásicos: El Sombrerón o Duende, se aparece en las noches en el barrio del Calvario; la Llorona grita en la Cuesta Blanca, al pie de la Cuesta de San Nicolás, el Cadejo "cuida a los bolos de la urbe". Entre los empinados y ensoñadores callejones, la Siguanaba se aparece a los hombres trasnochadores y la Tatuana abre su estaquillo en el barrio de San Bartolomé. Las Animas Benditas recorren las calles del barrio Las Tapias.

También existen procesiones fantasmas en Semana Santa, como la del Cristo del Hospital, que se le oye deambular en las noches del Viernes Santo por el barrio de Pacajá: Se escucha la banda y el rezo de las cofrades mujeres indígenas. No existe barrio que no tenga su casa encantada, como en los barrios de Bolívar, la Cuchilla y Río Seco, que son los más famosos por los entierros y encantos de dinero que se encuentran en los patios de sus añejas casonas. Una de las consejas más difundidas, en la ciudad, es la leyenda de la procesión de muertos el día de finados, que se narra en el barrio de la Transfiguración y cuya variante pervive con mucha vigencia en todo Xela. Se cuenta que una señora del barrio, la noche del primero de noviembre, oyó "una gran rezadera y salió a ver qué pasaba", vio entonces como todas las ánimas venían buscando las casas de sus vivos; por lo que una de estas ánimas le entregó una candela y le dijo que al día siguiente, cuando regresaran al cielo, pasaría por ella. La señora agarró la candela y la guardó en su cofre. Al día siguiente, cuando quiso devolverla, la candela había desaparecido y en su lugar había un hueso largo. Como no pudo hacer nada, estas ánimas se la ganaron y se llevaron a la señora el Día de Difuntos.





La tradición oral mayanse, tanto k'iche' como mam es de una exuberancia compleja. De las leyendas más extendidas en todo el territorio están las de las fundaciones de los pueblos y de los santos patronos. Así, en El Palmar se cuenta que en tiempos pasados, el volcán Santa María hizo erupción, entonces, lo primero que salió del cráter fue el apóstol Santiago "a caballo", "todo chamuscado", él pidió a los habitantes del paraje de la Estancia que lo ayudaran, le dieran agua, le cosieran la ropa quemada y que a cambio él los protegería y se convertiría en su santo patrono. Así lo aceptaron ancianos rezadores o Nima winaq ajch'ab'al, desde entonces El Palmar es protegido por Santiago, no obstante las recientes erupciones del volcán y las crecidas de los ríos
Aseveran los contadores de historias mam de San Juan Ostuncalco o halomik'ti', que en tiempos pasados, en donde hoy está ubicado el pueblo de San Juan Ostuncalco, había un gran lago, y "las gentes" que vivían en la loma del cerro Twin' eak' bajlak, decidieron abandonar ese lugar porque había un gran pájaro, llamado Tiw, que tenía su nido en ese lugar y que se comía a los niños cuando los padres iban a trabajar la milpa. Como ya estaban cansados y no podían matar al animal, dejaron el lugar, abandonando una campana que no pudieron cargar en una loma. Al frente de ellos iba el patrono del pueblo, San Juan, que ellos llamaban Juan Diego López, quien los llevó a Concepción Chiquirichapa y quienes no quisieron alojarlos porque no había lugar, pero los de San Juan les dijeron que les dieran el lago que ahí había, y que ellos les quitarían el agua; San Juan o Juan López "que tenía todo el poder", arregló unos palos largos en forma de cerbatana y los colocó hacia el oriente y se encomendó al Corazón del Cielo y de la Tierra.