viernes, 30 de octubre de 2015

Vanushka la gitana que murió por amor ,Leyenda de Quetzaltenango

Esta leyenda se originó en la ciudad de Quetzaltenango y es la historia de una gitana de gran belleza llamada Vanushka Cardenas Barajas, quien llego a esta ciudad con un circo de origen húngaro y termino muriendo de amor.
Cuenta la leyenda que un día asistió a la función de circo el hijo del gobernador, quien inmediatamente quedo impresionado por la belleza de gitana y por el emocionante espectáculo que ella brindaba al domar animales de gran tamaño.Una de las funciones mas populares del circo era una obra artística llamada la Odisea, en donde Vanushka era la principal atracción.
En su acto Vanushka comúnmente solicitaba la ayuda de una persona de la audiencia que fuera valiente, para que la ayudara en su acto de domar a animales salvajes.

El hijo del gobernador fue quien en esta ocasión decidió ayudar a la gitana en la pista del circo. Luego de este fortuito encuentro, el la visito varias veces en secreto resultando en un amor apasionado. Ellos ya enamorados se dieron cuenta que era un amor prohibido, ya que tanto el gobernador como los padres de Vanuhska se opusieron al noviazgo.
El padre del joven al darse cuenta de la seriedad del romance y no poder persuadir a su hijo dejar a Vanushka, decidió mandarlo a España, lo cual causo una gran tristeza en la bella gitana.
Cuenta la leyenda que el llanto agónico de Vanushka hizo que su corazón dejara de latir, y que desde su tumba ahora ayuda a las personas que le piden encontrar a sus amores perdidos. Su tumba se encuentra en el cementerio general de la ciudad de Quetzaltenango y es frecuentemente visitada.
La tumba de Vanushka - foto por Juan G. Lopez


Lo que más abunda en Quetzaltenango son las leyendas animísticas de ánimas en pena con sus personajes clásicos: El Sombrerón o Duende, se aparece en las noches en el barrio del Calvario; la Llorona grita en la Cuesta Blanca, al pie de la Cuesta de San Nicolás, el Cadejo "cuida a los bolos de la urbe". Entre los empinados y ensoñadores callejones, la Siguanaba se aparece a los hombres trasnochadores y la Tatuana abre su estaquillo en el barrio de San Bartolomé. Las Animas Benditas recorren las calles del barrio Las Tapias.

También existen procesiones fantasmas en Semana Santa, como la del Cristo del Hospital, que se le oye deambular en las noches del Viernes Santo por el barrio de Pacajá: Se escucha la banda y el rezo de las cofrades mujeres indígenas. No existe barrio que no tenga su casa encantada, como en los barrios de Bolívar, la Cuchilla y Río Seco, que son los más famosos por los entierros y encantos de dinero que se encuentran en los patios de sus añejas casonas. Una de las consejas más difundidas, en la ciudad, es la leyenda de la procesión de muertos el día de finados, que se narra en el barrio de la Transfiguración y cuya variante pervive con mucha vigencia en todo Xela. Se cuenta que una señora del barrio, la noche del primero de noviembre, oyó "una gran rezadera y salió a ver qué pasaba", vio entonces como todas las ánimas venían buscando las casas de sus vivos; por lo que una de estas ánimas le entregó una candela y le dijo que al día siguiente, cuando regresaran al cielo, pasaría por ella. La señora agarró la candela y la guardó en su cofre. Al día siguiente, cuando quiso devolverla, la candela había desaparecido y en su lugar había un hueso largo. Como no pudo hacer nada, estas ánimas se la ganaron y se llevaron a la señora el Día de Difuntos.





La tradición oral mayanse, tanto k'iche' como mam es de una exuberancia compleja. De las leyendas más extendidas en todo el territorio están las de las fundaciones de los pueblos y de los santos patronos. Así, en El Palmar se cuenta que en tiempos pasados, el volcán Santa María hizo erupción, entonces, lo primero que salió del cráter fue el apóstol Santiago "a caballo", "todo chamuscado", él pidió a los habitantes del paraje de la Estancia que lo ayudaran, le dieran agua, le cosieran la ropa quemada y que a cambio él los protegería y se convertiría en su santo patrono. Así lo aceptaron ancianos rezadores o Nima winaq ajch'ab'al, desde entonces El Palmar es protegido por Santiago, no obstante las recientes erupciones del volcán y las crecidas de los ríos
Aseveran los contadores de historias mam de San Juan Ostuncalco o halomik'ti', que en tiempos pasados, en donde hoy está ubicado el pueblo de San Juan Ostuncalco, había un gran lago, y "las gentes" que vivían en la loma del cerro Twin' eak' bajlak, decidieron abandonar ese lugar porque había un gran pájaro, llamado Tiw, que tenía su nido en ese lugar y que se comía a los niños cuando los padres iban a trabajar la milpa. Como ya estaban cansados y no podían matar al animal, dejaron el lugar, abandonando una campana que no pudieron cargar en una loma. Al frente de ellos iba el patrono del pueblo, San Juan, que ellos llamaban Juan Diego López, quien los llevó a Concepción Chiquirichapa y quienes no quisieron alojarlos porque no había lugar, pero los de San Juan les dijeron que les dieran el lago que ahí había, y que ellos les quitarían el agua; San Juan o Juan López "que tenía todo el poder", arregló unos palos largos en forma de cerbatana y los colocó hacia el oriente y se encomendó al Corazón del Cielo y de la Tierra.


No hay comentarios:

Publicar un comentario